La lucha mundial contra el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) enfrenta un “peligro real” debido a la fuerte reducción del financiamiento internacional, advirtieron especialistas durante la Conferencia Internacional sobre el Sida, inaugurada en Río de Janeiro, Brasil.
De acuerdo con los expertos, aunque los avances científicos han permitido desarrollar tratamientos y medicamentos preventivos altamente eficaces, la disminución de los recursos amenaza con frenar el progreso alcanzado en las últimas décadas.
Financiamiento para combatir el VIH cayó hasta 20%
La presidenta de la Sociedad Internacional de Sida (IAS), Beatriz Grinsztejn, señaló que el financiamiento de los donantes internacionales cayó alrededor de 20% durante el último año, mientras que Onusida reportó una reducción del 18% en los recursos destinados a países de ingresos bajos y medios.
Los especialistas atribuyeron parte de esta disminución a los recortes en la ayuda exterior de Estados Unidos, así como a reducciones presupuestales aplicadas por países europeos como Francia, Alemania y Reino Unido.
La directora ejecutiva de Onusida, Winnie Byanyima, afirmó que la ciencia ya ha desarrollado herramientas suficientes para controlar la epidemia, pero advirtió que ahora el principal obstáculo es la falta de voluntad política y la desigualdad en el acceso a los tratamientos.
Nuevos medicamentos ofrecen esperanza, pero persisten desafíos
Los expertos destacaron que actualmente existen medicamentos preventivos cuya eficacia se acerca a la de una vacuna, aunque millones de personas aún no tienen acceso a ellos.
La ONU mantiene como objetivo poner fin al sida como amenaza para la salud pública en 2030, mientras impulsa que millones de personas reciban tratamientos antirretrovirales.
Durante la conferencia, organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) solicitaron a las farmacéuticas ampliar el acceso a medicamentos innovadores como lenacapavir, además de facilitar la producción de versiones genéricas de nuevos tratamientos para reducir sus costos.
Los especialistas coincidieron en que, sin un financiamiento suficiente, podrían aumentar las nuevas infecciones y las muertes relacionadas con el VIH, especialmente en los países con menos recursos.
