Irán advirtió este jueves que no cederá el control del estrecho de Ormuz y rechazó el bloqueo impuesto por Estados Unidos, en un nuevo episodio de tensión que impacta directamente en los mercados energéticos globales.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, afirmó que se abre un “nuevo capítulo” en el Golfo Pérsico, mientras Teherán busca consolidar su control sobre esta estratégica ruta marítima.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa extender el bloqueo a los puertos iraníes durante varios meses como parte de su estrategia de presión.
Tensión en Ormuz sacude mercados y dispara petróleo
El conflicto se mantiene pese al alto el fuego vigente desde el 8 de abril, con negociaciones estancadas entre ambas naciones.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, permanece prácticamente paralizado, lo que ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios del crudo.
El barril de Brent superó los 126 dólares antes de retroceder, reflejando la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha insistido en que no se permitirá que Irán controle el tránsito en esta vía estratégica.
Riesgo de escalada y crisis energética global
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que cualquier intento de bloqueo marítimo por parte de Estados Unidos “está condenado al fracaso”, mientras que autoridades iraníes insisten en eliminar la presencia estadounidense en la zona.
Analistas advierten que la situación podría derivar en una escalada militar, mientras organismos internacionales alertan sobre una posible crisis energética global.
El secretario general de la ONU, António Guterres, alertó sobre el impacto en la economía mundial, mientras que la Agencia Internacional de Energía advirtió que los mercados podrían enfrentar “graves dificultades”.
En paralelo, continúan los enfrentamientos en Líbano entre Israel y Hezbolá, lo que incrementa el riesgo de una mayor desestabilización en Oriente Medio.
