Estados Unidos evalúa la más reciente propuesta de Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial que permanece prácticamente paralizada desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
El presidente Donald Trump sostuvo reuniones con su equipo de seguridad para analizar la oferta iraní, en medio de negociaciones estancadas que buscan poner fin a la guerra en la región.
Según reportes, la propuesta contempla que Irán reduzca su control sobre el estrecho a cambio de que Washington levante el bloqueo impuesto a los puertos iraníes, aunque las diferencias entre ambas partes persisten.
Crisis energética y tensiones geopolíticas en aumento
El conflicto ha impactado directamente en los mercados globales, elevando los precios del petróleo debido al bloqueo de esta ruta por donde transita cerca del 20% de los hidrocarburos a nivel mundial.
En este contexto, Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la OPEP y la alianza OPEP+, una decisión que refleja las tensiones dentro del mercado energético internacional.
Por su parte, Irán sostiene que Estados Unidos no puede imponer su política a otras naciones, mientras que Washington insiste en que cualquier acuerdo debe incluir restricciones al programa nuclear iraní.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que no se permitirá que Irán controle unilateralmente el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Riesgo de conflicto prolongado y escalada regional
Las negociaciones siguen sin avances concretos, lo que ha llevado a analistas y gobiernos a advertir sobre un posible “conflicto congelado” en la región.
Irán incluso evalúa reforzar su control sobre el estrecho mediante una nueva legislación, lo que podría intensificar aún más las tensiones.
En paralelo, continúan los enfrentamientos en Líbano entre Israel y Hezbolá, pese a una frágil tregua, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor.
