El huracán Polo de categoría 4 amenaza con un doble impacto en el noroeste de México y podría extender sus efectos de lluvia hasta Estados Unidos, mientras autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre la evolución del poderoso ciclón en el Pacífico.
El sistema se dirige hacia Baja California Sur, donde el pronóstico contempla un posible impacto el lunes, y posteriormente podría atravesar el golfo de California para acercarse a Sonora el martes, ya como tormenta tropical.
Los avisos más recientes del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) señalan que Polo se mantenía como un huracán extremadamente poderoso durante la noche del viernes y que se esperaba un debilitamiento gradual antes de su acercamiento a Baja California Sur.
El Gobierno mexicano mantiene preparativos ante el posible impacto y ha llamado a extremar precauciones en las regiones que podrían resultar afectadas.
Polo mantiene una trayectoria hacia Baja California Sur
De acuerdo con el reporte citado por las autoridades mexicanas, Polo registraba vientos máximos sostenidos de 250 kilómetros por hora, con rachas de hasta 305 kilómetros por hora, y se desplazaba hacia el oeste-noroeste.
El NHC informó durante la noche del viernes que el sistema se encontraba aproximadamente a 605 kilómetros al sur de Cabo San Lucas, con vientos máximos sostenidos de 280 kilómetros por hora y una presión central mínima de 911 milibares.
El organismo estadounidense pronosticó que Polo giraría gradualmente hacia el norte y posteriormente hacia el noreste, acercándose a Baja California Sur durante el lunes. También estableció una vigilancia de huracán para una zona de la península.
El Gobierno mexicano contempla que el sistema pueda tocar tierra en la zona central de Baja California Sur y posteriormente desplazarse hacia el golfo de California, con posible llegada a Sonora.
El escenario plantea lo que las autoridades han descrito como un doble impacto, primero en Baja California Sur y posteriormente en el noroeste de México.
Lluvias podrían extenderse hasta Estados Unidos
Además de los efectos directos de Polo, las autoridades prevén un episodio de lluvias que podría extenderse a una amplia región del noroeste mexicano.
Entre el 26 y el 29 de septiembre podrían registrarse acumulados de entre 150 y 250 milímetros en zonas de Baja California Sur y Sonora, mientras que Sinaloa, Chihuahua y Durango podrían recibir entre 75 y 150 milímetros.
El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, explicó que la interacción con la humedad aportada por el ciclón Odalys favorecerá precipitaciones importantes y podría extender los efectos del sistema hasta Nuevo México, Estados Unidos.
El NHC también advierte de un riesgo significativo de inundaciones y deslaves en Baja California Sur debido a las lluvias asociadas con Polo.
Aunque la presencia simultánea de varios ciclones ha generado especulaciones sobre una posible interacción extraordinaria, el SMN descartó que los sistemas puedan fusionarse para formar un supuesto “superhuracán”.
Los meteorólogos explicaron que existe el efecto Fujiwhara, mediante el cual dos ciclones suficientemente cercanos pueden interactuar y modificar sus trayectorias, pero señalaron que no se prevé ese escenario entre los sistemas actualmente activos en el Pacífico.
Ante el pronóstico, México mantiene preparados 554 refugios temporales en Baja California Sur, Sonora, Chihuahua y Sinaloa, mientras autoridades de Protección Civil y la Comisión Nacional del Agua despliegan personal y equipos en las zonas consideradas de mayor riesgo.
El NHC mantiene que Polo puede generar lluvias capaces de provocar inundaciones potencialmente mortales, deslaves y condiciones peligrosas en las costas durante su aproximación a Baja California Sur.
