El megacohete Starship de SpaceX alcanzó este lunes por primera vez la órbita terrestre durante su decimocuarto vuelo de prueba, un hito clave en el desarrollo del vehículo diseñado para futuras misiones espaciales, incluidas las destinadas a la Luna y Marte.
El lanzamiento ocurrió desde Starbase, Texas, y alrededor de 25 minutos después del despegue la etapa superior de Starship realizó la maniobra de inserción orbital. Poco después comenzó el despliegue de 26 satélites Starlink V3, que fueron colocados en órbita de manera exitosa.
El logro representa un avance importante para SpaceX, luego de que los 13 vuelos de prueba anteriores del sistema Starship-Super Heavy siguieran trayectorias suborbitales. En esta ocasión, la compañía consiguió por primera vez que la nave completara una inserción orbital.
Un fallo de motor obligó a acortar la misión
El vuelo, sin embargo, no se desarrolló completamente como estaba previsto. Uno de los seis motores de la etapa superior se apagó prematuramente durante el ascenso, lo que obligó a los equipos de SpaceX a evaluar si existían condiciones suficientes para continuar con el intento orbital.
Finalmente, la compañía decidió seguir adelante con la misión. Starship alcanzó la órbita y desplegó los 26 satélites de nueva generación de Starlink, pero el problema del motor llevó a SpaceX a reducir considerablemente la duración prevista del vuelo.
El plan original contemplaba aproximadamente seis vueltas a la Tierra y una misión de casi 10 horas. En lugar de ello, Starship realizó dos órbitas antes de ejecutar su maniobra de regreso y amerizar de manera controlada en el océano Pacífico aproximadamente tres horas después del lanzamiento.
El propulsor Super Heavy, que había impulsado el conjunto durante el despegue, realizó por su parte el descenso previsto hacia las aguas del golfo de México.
Starship entra en una nueva etapa de pruebas
Conseguir la primera órbita permite a SpaceX avanzar hacia una nueva fase de desarrollo de Starship, que busca convertir al vehículo en un sistema completamente reutilizable y capaz de transportar grandes cantidades de carga al espacio.
Uno de los siguientes desafíos será realizar operaciones más complejas en órbita, entre ellas pruebas de transferencia y repostaje de combustible. El objetivo a largo plazo de SpaceX es utilizar Starship para una amplia variedad de misiones, desde el despliegue de satélites hasta vuelos lunares y, eventualmente, misiones tripuladas a Marte.
El programa también tiene relevancia para la NASA, que contempla versiones modificadas de Starship dentro de su programa lunar Artemis.
El vuelo de este lunes también permitió poner en órbita los primeros 26 Starlink V3 operativos desde Starship. SpaceX prevé que estos satélites aporten una capacidad significativamente mayor a la red de internet satelital de la compañía.
Aunque el vuelo terminó antes de lo planeado, el hecho de que Starship haya alcanzado por primera vez la órbita y desplegado su carga representa un nuevo punto de referencia en el desarrollo del megacohete de SpaceX.
