El Gobierno de Francia restringirá las manifestaciones previstas para este sábado con el objetivo de prevenir nuevos disturbios, después de los episodios de violencia, saqueos e incendios registrados durante las protestas del fin de semana pasado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que las autoridades permitirán las movilizaciones convocadas por sindicatos, mientras que podrán prohibir las organizadas por otros movimientos, como los chalecos amarillos, cuando las condiciones de seguridad lo justifiquen.
“No es el momento, necesitamos volver a la calma”, afirmó Macron después de reunirse con responsables de inteligencia y miembros de su gabinete para analizar los fallos en la prevención de los disturbios y definir medidas para el próximo fin de semana.
El mandatario reconoció que hubo una falta de anticipación y atribuyó parte de la violencia a grupos de extrema izquierda, además de señalar que también se registraron actos delictivos. Advirtió que las personas responsables serán sancionadas.
Las protestas del sábado pasado reunieron a sindicatos, estudiantes y chalecos amarillos, quienes denunciaron el alto costo de la vida y la falta de recursos para los servicios públicos, especialmente en la educación. Sin embargo, las movilizaciones derivaron en ataques a edificios públicos, incendios y saqueos de comercios.
París permitirá una marcha sindical; Lyon y Marsella endurecen restricciones
En París, la prefectura de Policía autorizó la ruta propuesta por la Confederación General del Trabajo (CGT), que irá de la plaza de la Bastilla a la plaza de la Nación y comenzará a las 14:00 horas.
En cambio, no se autorizó el recorrido propuesto por los chalecos amarillos, que pretendía conectar la Bastilla con la plaza de la Ópera.
Las restricciones serán más amplias en otras ciudades. En Lyon se prohibieron las concentraciones previstas para el sábado, mientras que en el departamento de Bouches-du-Rhône, donde se encuentra Marsella, las autoridades vetaron las manifestaciones tanto declaradas como no declaradas.
En Marsella también se anunció la suspensión del transporte público desde las 5:00 horas del sábado hasta la misma hora del domingo. Además, el toque de queda que se aplicaba durante la noche a menores de edad se extenderá a los adultos durante esa jornada.
Las autoridades de distintas ciudades francesas mantienen medidas especiales de seguridad desde el lunes. En París, una prohibición de concentraciones prevista hasta las 20:00 horas fue suspendida por la justicia, lo que permitió que una protesta estudiantil se realizara finalmente.
Francia desplegará más efectivos ante el riesgo de nuevos enfrentamientos
Macron convocó para este viernes un consejo de defensa con el propósito de evaluar medidas adicionales. El Gobierno anticipó un operativo reforzado para el fin de semana, con un aumento del 20% en los efectivos desplegados.
El dispositivo incluirá policías, militares de la unidad Sentinelle, integrantes de unidades especializadas de la policía y la gendarmería, así como helicópteros y vehículos blindados.
En París, el ayuntamiento pidió a residentes y comerciantes extremar las precauciones ante el riesgo de nuevos actos vandálicos. Entre las recomendaciones se encuentran evitar dejar basura, bicicletas o mobiliario en la vía pública, debido a que podrían ser incendiados o dañados.
Otro punto de atención es Orleans, donde el partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional, encabezado por Marine Le Pen, tiene previsto celebrar un congreso relacionado con su estrategia para las elecciones presidenciales de 2027.
Una manifestación antifascista prevista para el sábado fue prohibida y las autoridades anunciaron un operativo especial para prevenir incidentes.
Las nuevas restricciones buscan evitar que se repitan los episodios violentos del fin de semana anterior. Sin embargo, las limitaciones al derecho de manifestación también podrían aumentar las tensiones entre las autoridades y los movimientos sociales que protestan por el costo de la vida y la situación de los servicios públicos.
