El papa León XIV no necesitará someterse a ningún tratamiento adicional tras la operación en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón, informó el Vaticano este miércoles, luego de recibir los resultados de los análisis realizados al tejido extraído durante la cirugía.
La Santa Sede confirmó que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar localizado, por lo que una evaluación oncológica posterior determinó que no era necesaria ninguna terapia adicional.
Los resultados representan una noticia favorable para el pontífice, quien permaneció a la espera de los estudios médicos para determinar si la intervención había sido suficiente o si requería tratamientos complementarios, como quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia.
Análisis médicos descartan tratamiento adicional
De acuerdo con el comunicado del Vaticano, los estudios histológicos y de biología molecular realizados al material extirpado durante la operación confirmaron que el tumor estaba localizado.
El papa fue intervenido quirúrgicamente el 13 de octubre y recibió el alta hospitalaria el sábado siguiente.
Desde entonces, ha retomado gradualmente sus actividades habituales, incluida su audiencia semanal con los fieles en la Plaza de San Pedro.
La confirmación médica despeja la incertidumbre que se había mantenido durante varios días sobre la necesidad de nuevos tratamientos y sus posibles efectos en la salud y el ritmo de trabajo del pontífice.
Stefano Margaritora, cirujano que participó en la operación, había señalado previamente que no existían razones médicas que impidieran al papa viajar en avión.
También estimó que la recuperación física completa podría requerir alrededor de dos semanas después de la intervención.
El viaje a Sudamérica, entre las próximas actividades del pontífice
Los resultados médicos también aumentan las posibilidades de que León XIV realice su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, programado del 6 al 17 de noviembre.
El itinerario contempla una agenda intensa, con 14 vuelos, dos de ellos en helicóptero, y 36 discursos.
También incluye una visita a Cuzco, ciudad situada a unos 3 mil 300 metros sobre el nivel del mar, donde la altitud podría representar un desafío para su recuperación respiratoria.
La operación se realizó con suficiente anticipación para permitir un periodo de recuperación antes del desplazamiento internacional.
Sin embargo, el Vaticano aún debe valorar las condiciones del pontífice y los ajustes que pudieran ser necesarios en su agenda.
Aunque el resultado de los análisis es favorable, la confirmación definitiva del viaje dependerá de la evolución de León XIV y de las recomendaciones médicas durante los próximos días.
