El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se atribuyó la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al destacar la ofensiva emprendida por su Gobierno contra los carteles del narcotráfico tras designarlos como organizaciones terroristas extranjeras.
Durante su discurso ante el Congreso estadounidense, el mandatario afirmó que amplias zonas de la región, incluidas partes del territorio mexicano, han estado bajo control de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.
Trump señaló que la designación de los carteles como organizaciones terroristas, así como la clasificación del fentanilo ilícito como un arma de destrucción masiva, forma parte de una nueva campaña orientada a frenar el ingreso de drogas a Estados Unidos.
Trump alude a operativo contra líder del CJNG
En ese contexto, el presidente estadounidense aseguró que su estrategia ha permitido debilitar a estas organizaciones criminales y sugirió que la ofensiva contribuyó a la eliminación de uno de los principales líderes del narcotráfico en la región.
“También hemos eliminado a uno de los más siniestros cabecillas de los carteles como todos vieron ayer”, declaró, sin mencionar directamente el nombre de Oseguera Cervantes.
El comentario se produjo tras el operativo realizado por las Fuerzas Armadas mexicanas en Tapalpa, Jalisco, donde el líder del CJNG murió en un enfrentamiento. Autoridades mexicanas han señalado que la intervención contó con apoyo de inteligencia estadounidense.
Trump presume en materia de inmigración, desafía al Congreso y alardea de poderío militar
Trump también presumió avances en la lucha contra la inmigración, rechazó el poder del Congreso para imponer aranceles y alardeó de la misión de captura de Nicolás Maduro y del poder militar estadounidense frente a las ambiciones nucleares de Irán.
En 107 minutos de alocución, récord histórico para un discurso ante una sesión conjunta en el Congreso, Trump dijo que los cruces de inmigrantes indocumentados cesaron, que la entrada transfronteriza de fentanilo se redujo y que la inflación bajó, mientras que los ingresos de las familias subieron, pese a que una mayoría de estadounidenses desaprueban su manejo de la economía, según las últimas encuestas.
“Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia”, señaló un hiperbólico Trump, que fue repetidamente ovacionado por los legisladores republicanos y miembros de su gabinete y abucheado por los demócratas.
Trump afeó a los magistrados del Tribunal Supremo, también presentes en el que oficialmente es el primer discurso del estado de la Unión del segundo mandato del presidente republicano, por su “desafortunado” fallo de la semana pasada en el que una mayoría de seis jueces declaró ilegales los aranceles impuestos a través de una ley de emergencia económica.
El Supremo consideró que Trump debería pasar por el Congreso para imponer aranceles, que Trump argumentó como esenciales para dibujar una política exterior a favor de Estados Unidos.
Desafío al legislativo
Hoy, el presidente desafió al Legislativo: “la acción del Congreso no será necesaria”, dijo, para la aplicación del nuevo marco legal para mantener los aranceles globales del 10 % que impuso desde hoy en respuesta al varapalo del Supremo.
“Los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas y que conducirán a una solución que será más fuerte que la anterior”, aseguró Trump, que ha anunciado que impondrá aranceles globales de hasta el 15 % con base en una ley de 1974.
Su discurso tomó un tono unificador e inspiracional solo en las ocasiones en que habló del 250 aniversario de la declaración de Independencia de Estados Unidos, que se celebra este año.
“Juntos, nos convertimos en los maestros de las más poderosas industrias, destruimos a las más monstruosas tiranías de la historia y liberamos a millones de las cadenas del fascismo, comunismo, opresión y terror”.
Por el contrario, cuando insultó a la comunidad somalí de Minnesota, habló de la “invasión fronteriza” o aseguró que los inmigrantes indocumentados votan en las elecciones y pidió al Congreso modificar las leyes electorales para evitarlo, por lo que despertó la ira de varios demócratas.
En caso de las congresistas Rashida Talib o Ilhan Omar, el descontento para con el republicano fue a más, con esta última acusando al presidente a gritos de haber “matado a estadounidenses”, en referencia a la muerte de dos ciudadanos de Mineápolis durante las redadas masivas contra migrantes de enero en la mencionada ciudad, donde Omar ha vivido desde la adolescencia y a la que representa en la Cámara Baja.
“Paz a través de la fuerza”
Trump reiteró que en el primer año de su segundo mandato consiguió ocho acuerdos de paz y que su política exterior se basa en la máxima de “paz a través de la fuerza” y presumió de la operación del mes pasado en la que capturó al presidente venezonalo Nicolás Maduro o de la renovada “dominación” estadounidense en Latinoamérica.
A Maduro lo llamó “uno de los capos más siniestros” o “dictador fuera de la ley”, y aseguró que la operación militar que lo capturó fue una “victoria colosal” que lo ha llevado frente a la justicia estadounidense.
Por el contrario, dijo que ahora Venezuela, que mantiene intactas las estructuras del chavismo, es un “nuevo amigo y socio” y que trabajar “de cerca” con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para “desencadenar extraordinarios avances económicos para ambos países y los ciudadanos que tanto han sufrido”.
También subrayó que el bombardeo que el Pentágono llevó a cabo el pasado año sobre Irán destruyó “el programa de armas nucleares” de Teherán, aunque al mismo tiempo aseguró que los ayatolás no han renegado de su deseo de poseer armamento atómico.
“Lo aniquilamos (el programa nuclear), y quieren empezar de nuevo”, aseguró.
En un momento en que Washington mantiene el despliegue militar en torno a Irán más importante en Oriente Medio desde la guerra de Irak de 2003, el presidente estadounidense aseguró que Teherán nunca tendrá “un arma nuclear”.
A su vez, a pocas horas de que las delegaciones de EE.UU. e Irán se reúnan en Ginebra para intentar llegar a una solución diplomática, Trump aseguró que sigue prefiriendo un acuerdo negociado a la intervención militar.
Con información de EFE

