El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un alto el fuego indefinido con Irán, a pocas horas de que venciera la tregua vigente, con el objetivo de dar margen a nuevas negociaciones entre ambos países.
El mandatario comunicó la decisión a través de su red Truth Social, donde señaló que la pausa se mantendrá hasta que Teherán presente una propuesta y concluyan las conversaciones, “sea cual sea el resultado”.
Presión y giro estratégico en la Casa Blanca
La decisión representa un cambio de postura, luego de que Trump insistiera en días previos que no prorrogaría el alto el fuego. Sin embargo, explicó que accedió tras una solicitud de Pakistán, que funge como mediador en el conflicto.
El anuncio se produjo tras una jornada de alta tensión, marcada por la cancelación del viaje del vicepresidente JD Vance a Islamabad y una reunión de emergencia en la Casa Blanca con figuras clave como Marco Rubio y Pete Hegseth.
Negociaciones en punto crítico
Las conversaciones entre Washington y Teherán siguen sin avances claros. Temas como el programa nuclear iraní y la libre navegación en el estrecho de Ormuz continúan siendo los principales puntos de conflicto.
Irán ha reiterado que no aceptará negociar bajo presión, mientras que Estados Unidos exige el fin del enriquecimiento de uranio y garantías de que no se desarrollarán armas nucleares.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva iniciada en febrero, en un contexto de alta tensión regional y con implicaciones globales en el mercado energético.
Pese al anuncio del alto el fuego indefinido, Trump advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, Estados Unidos podría retomar los ataques contra objetivos iraníes.
