El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este jueves con invocar la Ley de Insurrección en el estado de Minnesota si las autoridades demócratas no ponen fin a lo que calificó como ataques de “agitadores profesionales” contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a los agitadores profesionales e insurrectos que están atacando a los patriotas de ICE, que solo intentan hacer su trabajo, instauraré la Ley de Insurrección, algo que muchos presidentes han hecho antes que yo”, escribió Trump en su red social Truth Social.
El mandatario añadió que con esa medida pondrá “fin rápidamente a la farsa que se está desarrollando en ese estado que alguna vez fue grande”.
Por su parte, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, declaró a la prensa frente a la Casa Blanca que ha hablado con Trump sobre la Ley de Insurrección y que la decisión final recae en el presidente.
Noem señaló que no recomendó específicamente aplicar esa legislación, pero que se discutió como “una de las opciones” disponibles. “El presidente tiene esa oportunidad en el futuro. Es su derecho constitucional, y depende de él si quiere utilizarla”, afirmó.
La amenaza se produce horas después de que un agente de ICE disparara contra una persona y la hiriera en la pierna en Mineápolis (Minnesota) durante una manifestación contra redadas migratorias ordenadas por la Administración Trump.
Según el DHS, la persona herida habría utilizado una pala de nieve para atacar al agente, quien disparó “para defenderse”.
En la noche del miércoles, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden en Mineápolis, luego del disparo. De acuerdo con la cadena CNN, agentes federales utilizaron granadas aturdidoras y gases lacrimógenos contra la multitud.
El hecho ocurrió en la misma ciudad donde una semana antes Renee Good, ciudadana estadounidense de 37 años, murió abatida por otro agente de ICE.
Tras la muerte de Good, el estado de Minnesota y las ciudades de Mineápolis y Saint Paul presentaron una demanda contra la Administración Trump para frenar las redadas y el despliegue masivo de agentes federales en esas ciudades.
Trump acusó al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, ambos demócratas, de priorizar a “delincuentes e inmigrantes indocumentados” y de fomentar el caos.
Noem responsabilizó a Walz de empeorar la situación al no colaborar con las autoridades federales y afirmó que no existen planes para retirar a ICE de Minnesota.
Trump ya había amenazado con usar la Ley de Insurrección en el pasado, en respuesta a protestas contra operativos migratorios en ciudades como Portland (Oregón) y Chicago (Illinois).
La última vez que se invocó la Ley de Insurrección fue en 1992, durante el mandato del presidente George H.W. Bush, cuando California solicitó apoyo militar ante disturbios civiles en Los Ángeles.
¿Qué es la Ley de Insurrección?
La Ley de Insurrección permite al presidente de Estados Unidos desplegar fuerzas armadas dentro del territorio nacional para reprimir episodios de desorden civil. Aunque se conoce popularmente como Ley de Insurrección de 1807, se trata de un conjunto de estatutos promulgados entre 1792 y 1871.
En condiciones normales, la ley Posse Comitatus de 1878 prohíbe la participación del Ejército en labores de aplicación de la ley civil, pero invocar la Ley de Insurrección suspende temporalmente esa restricción.
El marco legal contempla escenarios en los que puede aplicarse con el consentimiento de un estado, así como disposiciones que permiten su uso sin petición estatal e incluso en contra de su voluntad.
La Ley de Insurrección no equivale a la ley marcial, ya que no autoriza al Ejército a sustituir al gobierno civil, sino a apoyar a las autoridades civiles.
Con información de EFE

