La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su gobierno no busca generar un conflicto con Estados Unidos, pero dejó claro que no puede ignorar la Constitución ni las leyes tras la polémica por la participación de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua.
“Lo que queremos es que se cumpla el entendimiento (…) no queremos escalar un problema, pero tampoco podemos ser omisos a nuestras leyes”, declaró durante su conferencia matutina.
Señala fallas en coordinación y exige claridad
La mandataria sostuvo que cualquier colaboración en materia de seguridad debe ser autorizada por el Ejecutivo federal, y cuestionó que no se informara a instancias federales sobre la participación de agentes extranjeros.
También atribuyó responsabilidad al gobierno estatal, encabezado por Maru Campos, al señalar que la solicitud de colaboración debió seguir los canales legales establecidos.
En ese contexto, confirmó que se solicitaron explicaciones tanto a autoridades locales como a representantes estadounidenses.
Reitera condolencias y defiende soberanía
Sheinbaum reiteró su solidaridad por la muerte de dos agentes estadounidenses y dos mexicanos, subrayando que “lo primero es lo humano”.
La controversia se intensificó tras reportes del diario The Washington Post, que indican que los agentes pertenecerían a la CIA y habrían participado con labores de inteligencia.
El caso ha generado tensión bilateral y reavivado el debate sobre la soberanía nacional y los límites de la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos.
