El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, envió una nota diplomática a Estados Unidos para solicitar pruebas que sustenten la petición de detención con fines de extradición contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y otras nueve personas por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La mandataria explicó que la solicitud fue canalizada a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, tras consultas con instancias jurídicas y la fiscalía mexicana.
“Lo que le pedimos al Departamento de Justicia de Estados Unidos es que mande pruebas”, afirmó Sheinbaum, al insistir en que el proceso debe basarse en evidencias.
Sheinbaum descarta confrontación con EE.UU.
La presidenta subrayó que este caso no representa una ofensiva del gobierno estadounidense contra México, y consideró que se trata de un procedimiento específico impulsado por la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Sheinbaum reiteró que su administración no protege a ninguna persona, independientemente de su afiliación política, y enfatizó que corresponde a la Fiscalía General de la República investigar los hechos y determinar posibles responsabilidades.
Además, pidió esclarecer la presunta operación de agentes extranjeros en el estado de Chihuahua, destacando la importancia de que las autoridades informen con transparencia sobre estos señalamientos.
Investigación y contexto del caso
Sobre otros implicados, como el senador Enrique Inzunza, la presidenta indicó que corresponde a cada funcionario decidir si solicita licencia mientras avanzan las investigaciones.
También destacó que la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos reconoce problemáticas internas como el consumo de drogas y el tráfico de armas hacia México.
Finalmente, Sheinbaum llamó a mantener “la cabeza fría” ante el caso, analizar el contexto bilateral y evitar conclusiones precipitadas, al tiempo que reiteró la necesidad de cooperación basada en el respeto y la evidencia.
