WhatsApp, la aplicación de mensajería más utilizada en México y gran parte del mundo, puede ser objetivo de intentos de acceso no autorizado. Existen señales comunes que pueden indicar que una cuenta fue comprometida, así como medidas recomendadas para recuperar el control y mejorar la seguridad.
Señales de que tu WhatsApp pudo ser hackeado
Estas son algunas alertas frecuentes que usuarios reportan cuando su cuenta fue intervenida:
Recibes un código de verificación (SMS o llamada) sin haberlo solicitado.
Te aparece el aviso de “Tu número está siendo registrado en un nuevo dispositivo”.
Se cerró tu sesión de forma inesperada en tu celular.
Se envían mensajes que tú no escribiste a tus contactos.
Tus amigos o familiares te dicen que recibieron mensajes raros o solicitudes de dinero.
Cambiaron tu foto de perfil, nombre o estado sin que lo hicieras.
Aparecen dispositivos desconocidos en “Dispositivos vinculados”.
Qué hacer si te hackearon WhatsApp (paso a paso)
Si sospechas que alguien tomó tu cuenta, estas acciones pueden ayudarte a recuperarla:
Vuelve a registrar tu número
Abre WhatsApp e ingresa tu número telefónico para solicitar un nuevo código de verificación.Activa la verificación en dos pasos
En WhatsApp entra a:
Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos
y activa un PIN para reforzar el acceso.Revisa “Dispositivos vinculados”
Entra a:
Ajustes > Dispositivos vinculados
y cierra sesión en cualquier dispositivo que no reconozcas.Protege tu buzón de voz y tu SIM
En algunos casos, los atacantes intentan obtener el código por llamada o mediante robo de línea. Se recomienda contactar a tu compañía telefónica para reforzar seguridad y evitar un posible cambio de SIM no autorizado.Alerta a tus contactos
Si se enviaron mensajes falsos, avisa a tus contactos para que no caigan en engaños, especialmente si se trata de solicitudes de dinero o enlaces sospechosos.
Cómo evitar que vuelvan a hackear tu WhatsApp
Para reforzar tu seguridad, se recomienda:
No compartir códigos de verificación con nadie.
Activar verificación en dos pasos.
Evitar abrir enlaces sospechosos recibidos por mensajes.
No instalar aplicaciones fuera de tiendas oficiales.
Revisar con frecuencia los dispositivos vinculados.

