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¿Por qué el frío puede favorecer los resfriados y la gripe? Esto explica la ciencia

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Cada temporada de frío aumenta el número de personas que presentan gripe, resfriados y otras enfermedades respiratorias. Aunque durante muchos años se creyó que el frío era el responsable directo de enfermarnos, la ciencia ha demostrado que las bajas temperaturas no causan por sí solas estas infecciones, pero sí crean condiciones que favorecen el contagio.

El frío no causa la enfermedad, pero ayuda a los virus

La gripe y el resfriado común son provocados por virus, como el virus de la influenza o los rinovirus.

Sin embargo, cuando baja la temperatura, estos microorganismos sobreviven durante más tiempo en el ambiente y pueden transmitirse con mayor facilidad entre las personas.

Además, el aire frío y seco permite que las partículas respiratorias permanezcan suspendidas por más tiempo, aumentando el riesgo de contagio.

El sistema respiratorio también se ve afectado

Respirar aire muy frío puede resecar las vías respiratorias y disminuir temporalmente algunos de los mecanismos naturales de defensa del organismo.

La nariz produce menos humedad y el movimiento de los cilios, pequeños “pelos” encargados de eliminar virus y bacterias, puede reducirse, facilitando que los microorganismos ingresen al cuerpo.

Pasamos más tiempo en espacios cerrados

Otro factor importante es el comportamiento de las personas durante el frío.

En épocas de bajas temperaturas es común permanecer más tiempo en lugares cerrados con poca ventilación, donde los virus respiratorios circulan con mayor facilidad entre quienes conviven en el mismo espacio.

Por ello, las temporadas invernales suelen coincidir con un incremento de infecciones respiratorias.

¿Cómo reducir el riesgo de enfermar?

Los especialistas recomiendan adoptar medidas sencillas para disminuir el riesgo de gripe o resfriados:

  • Lavarse las manos frecuentemente.
  • Mantener una buena ventilación en casas y oficinas.
  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas.
  • Cubrirse al toser o estornudar.
  • Mantener una alimentación equilibrada y dormir lo suficiente.
  • Vacunarse contra la influenza cuando esté disponible para los grupos recomendados.

¿Debes abrigarte?

Aunque usar ropa adecuada no evita directamente una infección viral, sí ayuda a mantener una temperatura corporal confortable y reduce el riesgo de otros problemas relacionados con la exposición prolongada al frío, como la hipotermia.

En conclusión, las bajas temperaturas no provocan por sí mismas la gripe o el resfriado, pero sí favorecen un entorno donde los virus se transmiten con mayor facilidad y donde las defensas naturales de las vías respiratorias pueden verse temporalmente afectadas.

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