El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que hay “señales” que apuntan a que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, “dejó de existir” tras el ataque israelí a su residencia de este sábado.
“El plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano también dejó de existir”, dijo sobre el líder supremo iraní durante una declaración retransmitida en la noche de este sábado.
Netanyahu indicó que durante los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, en un “ataque sorpresa”, se destruyó el complejo de Jameneí “en el corazón de Teherán”.
“Esta mañana frustramos los planes de altos funcionarios del régimen de los ayatolás, comandantes de la Guardia Revolucionaria y altos funcionarios del programa nuclear, y continuaremos: en los próximos días atacaremos miles de objetivos del régimen terrorista”, añadió.
Además, el primer ministro israelí realizó un llamamiento directo a la población iraní para que “aproveche esta oportunidad” y se movilice contra el régimen.
“Salir a las calles para completar la tarea: derrocar el régimen de los horrores que les hace la vida imposible”, expresó Netanyahu. “Su sufrimiento y sacrificio no serán en vano. La ayuda que anhelabais ha llegado”, afirmó.
En la parte final de su discurso, el mandatario se dirigió a la población israelí, a la que advirtió que en los próximos días se requerirá que mantengan la misma “disciplina férrea” durante esta primera jornada de conflicto armado.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, se hizo eco de las palabras del primer ministro en una declaración retransmitida por la televisión pública, en la que celebró la campaña militar israelí contra Irán. “El enemigo que intente levantar la mano contra nosotros pagará un precio muy caro”, afirmó Saar.
Por su parte, medios iraníes afirmaron el sábado que Jameneí está vivo y dirigiendo las operaciones de defensa del país ante la operación militar iniciada esta mañana por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Muchos iraníes celebran en Teherán supuesta muerte de Jameneí
Muchos vecinos de Teherán celebraron este sábado a gritos la supuesta pero no confirmada muerte del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, en los ataques de Estados Unidos e Israel contra este país.
“Jameneí ha muerto”, “Jameneí ha muerto”, gritaban numerosas personas desde las ventanas de sus casas en el norte de la capital iraní, gritos que se mezclaron con silbidos, aplausos y sonidos de bocinas y trompetas.
También sonaron gritos de “Yavid shah” (Vida el shah), en una referencia a la monarquía derrocada en la Revolución Islámica de 1979.
Los efusivos gritos que resonaron durante unos 20 minutos son una muestra del descontento de parte de la población con el sistema político instaurado por el ayatolá Ruholá Jomeiní.
En realidad se desconoce si Jameneí, de 86 años, falleció en los ataques que comenzaron esta mañana Israel y Estados Unidos, y en los que murieron unas 200 personas según la Media Luna Roja iraní.
El complejo de edificios donde reside Jameneí fue alcanzado por los ataques, según imágenes de satélite, que han sido verificadas por la BBC.
Medios iraníes, sin embargo, afirmaron hoy que el líder supremo está vivo y dirigiendo las operaciones de defensa del país ante la operación militar iniciada esta mañana por Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Una fuente informada anunció que el Líder Supremo, Ali Jameneí, se encuentra en la sala de guerra y está dirigiendo las operaciones”, indicó la agencia iraní Tasnim.
Gritar por las ventanas es una manera segura de protestar contra la República Islámica que se lleva realizando desde hace años.
La última vez fue en las protestas que comenzaron el 28 de diciembre cuando los comerciantes se echaron a las calles por la depreciación del rial, pero fueron creciendo hasta convertirse en un movimiento ciudadano que pedía el fin de la República Islámica y que fue brutalmente reprimido los días 8 y 9 de enero.
El Gobierno iraní reconoce 3.117 muertos, mientras organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúan en 7.015 los fallecidos, si bien continúan verificando más de 11.700 posibles muertes y estiman unos 53.000 arrestos.
Con información de EFE

