El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, aseguró este lunes desde el lugar donde ocurrió la tragedia ferroviaria de Adamuz (provincia de Córdoba, sur) que se sabrá “la verdad” sobre la causa del accidente y se conocerá “la respuesta” al origen del siniestro, que dejó al menos 40 fallecidos y más de 100 heridos.
“Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta”, reafirmó el jefe del Ejecutivo tras visitar la zona del accidente, y se comprometió a informar “con absoluta transparencia y absoluta claridad” sobre los motivos que provocaron el descarrilamiento y choque de dos trenes.
“Todos nos preguntamos qué ha sucedido, cómo ha sucedido, cómo ha sido capaz de ocurrir esta tragedia; y el tiempo y el trabajo de los técnicos, estoy convencido, nos darán la respuesta”, insistió Sánchez.
El mandatario también garantizó a las víctimas y a sus familiares que, en coordinación con todas las administraciones, el Gobierno se dedicará a protegerlos y asistirlos “en todo lo que necesiten y durante todo el tiempo necesario”.
Sánchez elogió el trabajo de los servicios sanitarios, de emergencia y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, en lo que calificó como “un día de dolor para toda España”.
Asimismo, pidió a la ciudadanía atender únicamente información oficial o de medios contrastados sobre el accidente, para evitar bulos y desinformación que puedan generar más incertidumbre y dolor.
El presidente del Gobierno visitó el lugar acompañado por el presidente regional de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y ambos destacaron la unidad, coordinación y “lealtad” entre administraciones ante esta tragedia ferroviaria, una de las más graves ocurridas en Europa en lo que va de siglo.
El accidente ocurrió la tarde del domingo, cuando un tren de la compañía italiana Iryo, que había salido de Málaga con destino a Madrid y con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua. En ese momento circulaba por esa línea un tren de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló.
Sánchez anunció además tres días de luto oficial, desde la medianoche y hasta el jueves a medianoche, periodo en el que la bandera nacional ondeará a media asta en edificios públicos.
Por su parte, el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, calificó el accidente como “raro” y “extraño”. Visiblemente emocionado, envió un mensaje de pésame y ánimo a los familiares de las víctimas, y expresó la “profunda tristeza” de la compañía ante lo ocurrido.
Bertomeu afirmó que Iryo está a “disposición total” de las autoridades para esclarecer lo sucedido y señaló que en más de tres décadas de trayectoria profesional en el sector del transporte no había vivido un accidente con víctimas mortales.
El directivo evitó pronunciarse sobre las posibles causas del siniestro y recordó que la investigación corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo independiente que ya abrió el expediente del caso y reportó 40 fallecidos y 152 heridos, de los cuales 123 son leves y 29 graves.
Con información de EFE

