Miles de enfermeras y enfermeros de la ciudad de Nueva York protestaron este jueves por cuarto día consecutivo para exigir que los negociadores de los principales hospitales y su sindicato estatal cierren un acuerdo con mejoras salariales y de condiciones laborales, luego de que las conversaciones para renovar el convenio anterior, caducado a final del año pasado, se estancaran.
“Necesitamos seguridad para el personal, un entorno laboral que nos cuide y que nos den prestaciones sanitarias”, explicó a EFE Darla Joyner, enfermera desde hace ocho años del Hospital Mount Sinai, cerca de la esquina noreste de Central Park.
Unos 15.000 profesionales —un cuerpo compuesto en más de un 90 % por mujeres, según los últimos datos de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA, por sus siglas en inglés)— dejaron sus puestos de trabajo el pasado lunes para sumarse a la que ya es la mayor huelga del sector en la historia de la ciudad.
Joyner acusó al hospital para el que trabaja, así como al NewYork–Presbyterian Hospital, entre otros, de bloquear la renovación del convenio, al alegar que ofrecer un seguro médico a las profesionales aumentaría los costes de los centros.
Sin embargo, la NYSNA reclama blindar estas prestaciones para las trabajadoras y aumentar sus salarios para compensar la inflación, un punto sobre el que no se ha logrado un acuerdo en la mesa negociadora tras varios meses.
“Luchamos por nuestros pacientes y por tener unas ratios de personal seguras. El anterior convenio ya recoge algunas de estas garantías, pero el hospital está intentando eliminarlas”, aseguró Leah, enfermera del Mount Sinai desde hace seis años.
Optimismo ante la reunión de este viernes
Este viernes, todas las partes implicadas volverán a la mesa de negociación con un mediador para intentar poner fin a la situación.
“No sé qué esperar. Sé que la presión está funcionando. Cada día que pasa somos más fuertes. Soy un poco más optimista ahora que nos han vuelto a llamar a la mesa de negociación”, afirmó Joyner.
La enfermera señaló que antes de la huelga “no se había abordado nada sobre los acuerdos económicos ni sobre la situación del personal” y dijo esperar respuestas tras la reunión.
Hasta entonces, avanzó, la “marea roja”, color con el que se identifica el sindicato, seguirá concentrándose frente a los centros de trabajo para exigir condiciones justas.
“Espero que lleguen a un acuerdo, o al menos a un compromiso, para que podamos volver al trabajo y hacer lo que mejor sabemos hacer, que es cuidar de nuestros pacientes”, declaró Leah.
Los hospitales funcionan “sin problema”
Mientras tanto, la atención sanitaria continúa pese a la huelga, y las profesionales han instado a quienes lo necesiten a acudir a los centros.
Algunos hospitales, como Mount Sinai, han firmado contratos temporales con miles de enfermeras para cubrir las bajas. Según The New York Times, se han gastado decenas de millones de dólares.
Jennifer Adams, quien acudió con su hija y su nieto recién nacido a una consulta, afirmó que el hospital funciona “sin problema” y que pudieron ser atendidas como en otras ocasiones.
“Apoyamos la huelga, pero necesitábamos hacerle una revisión al bebé”, comentó.
Sindicatos de enfermeras de otros estados y agrupaciones de otros sectores en Nueva York han respaldado a las trabajadoras sanitarias.
Las enfermeras celebran durante las protestas cuando profesionales de otros gremios, como conductores de autobús o bomberos, pasan frente a las concentraciones tocando el claxon y aplaudiendo.
“La unidad de los trabajadores es lo más importante”, anotó Joyner.
Las sanitarias también recibieron el apoyo del alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, quien acudió a una de las concentraciones con la bufanda del sindicato y aseguró en X que las enfermeras merecen “salarios justos, condiciones de trabajo seguras y dignidad”.
Con información de EFE

