La llegada de un huracán puede provocar lluvias intensas, inundaciones, deslaves, cortes de energía eléctrica y daños en viviendas, por lo que prepararse con anticipación es fundamental para proteger la vida y el patrimonio.
En México, las autoridades de Protección Civil recomiendan identificar las zonas de riesgo, conocer las rutas de evacuación y preparar suministros básicos antes de que un ciclón tropical se aproxime. Estas medidas permiten actuar con mayor rapidez ante una emergencia y reducir los riesgos para toda la familia.
Si vives en una zona costera, cerca de un río o arroyo, en una región propensa a inundaciones o en una ladera, es importante conocer los riesgos de tu localidad y seguir las indicaciones de las autoridades.
Qué hacer antes de la llegada de un huracán
La preparación debe comenzar antes de que se emita una alerta de emergencia. No esperes a que el huracán esté cerca para comprar provisiones, asegurar tu vivienda o decidir a dónde acudir si necesitas evacuar.
1. Prepara una mochila de emergencia
Reúne en un lugar accesible los artículos indispensables para afrontar una evacuación o permanecer temporalmente sin servicios básicos. Entre los elementos recomendados están:
- Agua potable y alimentos no perecederos que no requieran refrigeración.
- Linterna y baterías de repuesto.
- Radio portátil de baterías para escuchar avisos oficiales.
- Botiquín de primeros auxilios y medicamentos de uso habitual.
- Identificaciones y copias de documentos importantes protegidos en bolsas impermeables.
- Teléfonos de familiares, Protección Civil y servicios de emergencia.
- Dinero en efectivo, cargador portátil para el celular y artículos de higiene.
- Ropa de cambio, impermeable y artículos necesarios para bebés, personas mayores o integrantes con necesidades específicas.
Procura que la mochila sea fácil de transportar y que los suministros alcancen para las primeras 72 horas, ajustándolos al tamaño y las necesidades de tu familia.
2. Identifica los refugios temporales y las rutas de evacuación
Consulta con Protección Civil municipal cuáles son los refugios habilitados y qué caminos debes utilizar para llegar a ellos. Acuerda con tu familia un punto de encuentro y una forma de comunicarse si se separan.
Si las autoridades ordenan evacuar, hazlo oportunamente. No esperes a que las calles estén inundadas o las condiciones de circulación se vuelvan peligrosas.
3. Protege tu vivienda
Antes de la llegada del ciclón, realiza las reparaciones que sean posibles y seguras. Revisa techos, puertas y ventanas; limpia azoteas, desagües y coladeras, y guarda macetas, herramientas, muebles de jardín y cualquier objeto que pueda salir proyectado por el viento.
Coloca documentos y objetos importantes en sitios elevados y protegidos del agua. Si utilizas productos químicos, insecticidas o combustibles, mantenlos en recipientes cerrados y alejados de zonas inundables.
4. Mantente informado sobre la trayectoria del huracán
Consulta los avisos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC).
No te guíes únicamente por la categoría del huracán: las lluvias, las inundaciones y los deslaves pueden provocar daños graves incluso lejos del punto donde el ciclón toca tierra.
Qué hacer durante y después de un huracán
Cuando el ciclón se aproxima, la prioridad es proteger la vida. Las decisiones deben tomarse de acuerdo con las instrucciones oficiales y las condiciones de riesgo de cada localidad.
Durante el huracán:
- Permanece en una vivienda segura o en el refugio indicado por las autoridades.
- Aléjate de ventanas, puertas de vidrio y paredes que puedan colapsar.
- No salgas a la calle para observar el fenómeno ni intentes cruzar calles inundadas, ríos o arroyos.
- Si las autoridades recomiendan evacuar, sigue la ruta indicada y no regreses hasta recibir autorización.
- Mantén el teléfono cargado y utiliza la radio de baterías si falla el suministro eléctrico.
- Desconecta los aparatos eléctricos cuando sea seguro hacerlo y cierra las llaves de gas y agua si las autoridades lo indican.
- No utilices velas ni veladoras durante los cortes de luz; prefiere linternas de baterías.
Después del huracán:
No des por terminada la emergencia cuando deje de llover o disminuya el viento. Las condiciones pueden seguir siendo peligrosas por inundaciones, deslaves, cables eléctricos caídos y daños estructurales.
Es importante:
- Esperar los avisos oficiales antes de salir o regresar a una zona evacuada.
- Evitar tocar cables caídos, postes dañados o instalaciones eléctricas mojadas.
- No entrar a viviendas con daños estructurales evidentes.
- No encender aparatos eléctricos si hay humedad o sospecha de cortocircuitos.
- Consumir agua potable y alimentos que no hayan estado en contacto con agua de inundación.
- Reportar personas lesionadas, fugas de gas y situaciones de riesgo a los servicios correspondientes.
Las autoridades también recomiendan mantenerse alejado de laderas inestables y no atravesar corrientes de agua, aunque parezcan poco profundas.
La recomendación principal es prepararse con anticipación, seguir los avisos oficiales y evacuar cuando las autoridades lo indiquen. Una mochila lista, un plan familiar y conocer los refugios cercanos pueden marcar la diferencia durante una emergencia.
