El puertorriqueño Bad Bunny encabezará este domingo el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX con un repertorio íntegramente en español, en lo que será la primera vez en la historia del evento que todo el show se presenta en ese idioma, en un contexto marcado por fuertes tensiones políticas y migratorias en Estados Unidos.
El cantante llega al escenario más visto de la televisión mundial tras un año de alto perfil: fue el artista más escuchado del mundo en 2025 y recientemente hizo historia en los Grammy al ganar el principal galardón con un álbum completamente en español, donde pronunció un discurso en defensa de la dignidad de los migrantes latinos.
“No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos y somos americanos”, dijo Bad Bunny al recibir el premio, en alusión a la retórica del Gobierno de Donald Trump sobre inmigración.
Su actuación ocurre en un momento en que la administración estadounidense ha endurecido su discurso sobre identidad nacional y reforzado las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Un escenario históricamente conservador en español
La elección de Bad Bunny por parte de la NFL ha sido vista como inusual para una institución considerada tradicionalmente conservadora. El comisionado de la liga, Roger Goodell, defendió la decisión al describirlo como “uno de los grandes artistas del mundo”.
Sin embargo, sectores conservadores y el propio Trump criticaron la selección del puertorriqueño. El expresidente calificó la decisión como “ridícula” y confirmó que no asistirá al partido por estar “en contra” del cantante.
En la antesala del evento surgieron especulaciones sobre posibles operativos migratorios durante el show, pero el comité organizador descartó medidas especiales, según un memorando citado por The Washington Post y The Athletic.
En San Francisco aparecieron carteles con consignas como “ICE Out” y “Chinga la migra”, acompañados por la imagen del sapo concho —especie endémica de Puerto Rico adoptada por Bad Bunny como símbolo cultural—, en señal de protesta contra las políticas migratorias.
Green Day, otro mensaje político en el escenario
Además de Bad Bunny, la banda estadounidense Green Day también participará en el espectáculo, reforzando el carácter político del medio tiempo. El grupo, conocido por su activismo crítico hacia Trump, ha utilizado presentaciones recientes para rechazar lo que considera una “agenda de odio”.
Pocos detalles se han revelado sobre los 13 minutos de actuación de Bad Bunny, aunque el artista adelantó que convertirá el escenario en “una gran fiesta” con fuerte presencia de cultura puertorriqueña.
La combinación del mensaje cultural del cantante con la postura rebelde de Green Day ha convertido este Super Bowl en uno de los más cargados políticamente de la historia reciente del deporte estadounidense.
Con información de EFE

