El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, evitó precisar si el organismo podría ofrecer un aumento salarial superior al 6.8 por ciento que será sometido a consulta entre los trabajadores.
Durante una conferencia conjunta con el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, Robledo explicó que la propuesta aprobada por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social será la que se someta a votación.
El funcionario detalló que el incremento está compuesto por un 2.9 por ciento al salario tabular y un 3.9 por ciento correspondiente a un concepto de prestaciones, por lo que las autoridades lo presentan como un aumento global de 6.8 por ciento.
Ante las preguntas sobre qué ocurriría si los trabajadores rechazan la propuesta y si el IMSS tendría capacidad financiera para mejorar el aumento directo al salario, Robledo no ofreció una cifra alternativa.
“Cuando el IMSS tenga el resultado de la consulta, se verá”, respondió.
Zoé Robledo evita adelantar una nueva propuesta salarial
Robledo sostuvo que primero debe conocerse la decisión de los trabajadores para determinar cuáles serían los siguientes pasos. El director del IMSS insistió en que el instituto debe escuchar las demandas de su personal y diferenciar entre las peticiones salariales y otros reclamos relacionados con las condiciones laborales.
La consulta ocurre en medio de las movilizaciones de trabajadores inconformes que han rechazado el incremento propuesto y han exigido, entre otras demandas, mejores condiciones laborales y la atención de problemas en las unidades médicas.
La falta de una cifra alternativa por parte del IMSS deja abierta la posibilidad de una nueva negociación en caso de que los trabajadores rechacen la propuesta, aunque Robledo no confirmó que exista actualmente una oferta superior.
IMSS reconoce problemas en el surtimiento de medicamentos
Durante la conferencia, el director del IMSS también reconoció que persisten problemas en el surtimiento de recetas, pese a que el indicador general de abasto se encuentra alrededor de 94 por ciento.
Robledo señaló que un porcentaje general puede ocultar el impacto que tienen las recetas que no son surtidas completamente, ya que detrás de ese porcentaje existen derechohabientes que no reciben todos los medicamentos prescritos.
El funcionario explicó que el hecho de que el indicador supere 90 por ciento no significa que el problema esté resuelto para todas las personas.
De esta manera, el debate laboral del IMSS no se limita al incremento salarial, pues los trabajadores también han señalado problemas relacionados con medicamentos, personal, insumos y condiciones de trabajo.
