La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, escenificaron la normalización de relaciones entre México y España durante su encuentro en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona.
Aunque ambos gobiernos han insistido en que nunca existió una crisis diplomática formal, el acercamiento ocurre tras meses de tensiones derivadas del debate histórico sobre la conquista de América.
Encuentro en Barcelona refleja acercamiento político
La visita de Sheinbaum a España, la primera desde que asumió la presidencia, se produce después de que el rey Felipe VI reconociera que durante la conquista hubo “mucho abuso”, declaraciones que fueron valoradas por la mandataria mexicana como un avance en el proceso de reconocimiento histórico.
Durante la cumbre, ambos líderes sostuvieron una reunión bilateral de aproximadamente una hora en la que, según fuentes oficiales, abordaron temas globales, la relación entre México y la Unión Europea, así como estrategias para fortalecer los vínculos culturales, económicos y sociales.
Sheinbaum reiteró ante medios que “no ha habido crisis” en la relación bilateral, aunque reconoció que sí existieron momentos de tensión y un “acercamiento distinto” en el último año.
Debate histórico y nueva etapa diplomática
En el encuentro, la presidenta mexicana planteó la importancia de reconocer el impacto de la conquista española y destacó la grandeza de las culturas originarias de México antes de la llegada de los europeos, postura con la que Sánchez expresó coincidencia.
La relación entre ambos países había enfrentado fricciones desde 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó a España una disculpa formal por los agravios de la conquista.
Como parte de esas tensiones, Sheinbaum no invitó al rey Felipe VI a su toma de posesión en 2024, lo que derivó en la ausencia de representación oficial española en ese acto.
Sin embargo, el reconocimiento reciente del monarca español ha contribuido a encauzar la relación diplomática, marcando el inicio de una nueva etapa de diálogo.
Además, Sheinbaum invitó a Sánchez a visitar México en 2027 para participar en una futura cumbre en defensa de la democracia, gesto que fue interpretado como una señal clara de entendimiento entre ambos gobiernos.
