El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) superó este domingo los 100 dólares por barril, por primera vez desde 2022, tras cumplirse una semana de la guerra de Estados Unidos en Irán, mientras el presidente Donald Trump reconoció que “es un pequeño precio” que hay que pagar.
Los futuros del WTI alcanzaron casi los 110 dólares este domingo, mientras que el precio del Brent, referente global del crudo, rebasó los 105 dólares, lo que analistas consideran una señal de preocupación por el creciente conflicto en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa la quinta parte del crudo global.
“Los precios del Brent se elevaron tanto como 15 % a más de 100 dólares por barril después de que productores líderes del Oriente Medio recortaron la producción porque el crucial Estrecho de Ormuz permanece cerrado debido a la guerra de Irán”, indicó un reporte de la firma Trading Economics.
Trump reaccionó minutos después de trascender la subida de los costos con un mensaje en TruthSocial.
“Los precios a corto plazo del petróleo, que caerán rápidamente cuando la destrucción de la amenaza nuclear de Irán se acabe, son un muy pequeño precio que hay que pagar para Estados Unidos y el mundo, la seguridad y la paz. ¡SOLO LOS TONTOS PENSARÍAN DIFERENTE!”, escribió el mandatario.
Los futuros de Wall Street también reportaban una caída de cerca del 1,5 % en los índices del S&P 500, Nasdaq Composite y el Dow Jones.
Trump había restado importancia la mañana de este domingo al aumento de los precios del combustible derivado del conflicto con Irán, al calificarlo de “un pequeño fallo” en una entrevista con la cadena ABC News.
Desde el comienzo de los combates hace una semana, el precio de la gasolina en EE.UU. ha subido un 16 % (47 centavos de dólar), al situarse en una media de 3,45 dólares por galón.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró este domingo a CNN que su país no tiene planes de atacar la industria petrolera o la infraestructura energética de Irán, con lo que se distanció de la reciente ofensiva de Israel contra depósitos de combustible en territorio iraní.

