El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este sábado que él mismo solicitó a la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum que México dejara de enviar crudo a Cuba, y aseguró que la presidenta cumplió con esa petición, en un contexto de presión creciente de Estados Unidos para cortar los suministros energéticos hacia la isla caribeña.
Consultado por periodistas a bordo del Air Force One, Trump dijo que analizan “trabajar en un acuerdo con Cuba” y celebró la decisión de Sheinbaum sobre los envíos de petróleo, argumentando que la isla atraviesa una situación económica y energética muy difícil.
“Ellos vivían del dinero y el petróleo de Venezuela, y nada de eso está llegando ahora”, afirmó el mandatario estadounidense, señalando que la presidenta mexicana “no está enviando petróleo allá”.
El anuncio de Trump surge días después de que emitiera una orden ejecutiva que impone aranceles punitivos a los países que suministren petróleo crudo y derivados a Cuba, argumentando que la nación caribeña representa una amenaza a la seguridad nacional estadounidense y vinculándola con actores geopolíticos adversos.
¿Cuál es la posición de México?
La decisión de México de pausar o reducir las entregas de crudo a Cuba ha generado un debate político interno y diplomático.
La presidenta Sheinbaum ha defendido en varias ocasiones que cualquier decisión sobre los envíos de petróleo a la isla es “soberana” y responde a criterios nacionales y humanitarios, sin admitir que obedezca a presiones externas.
Los vínculos energéticos entre México y Cuba se intensificaron en 2025 luego de que Venezuela, tradicional proveedor de crudo de la isla, redujera sus exportaciones debido a sanciones y problemas operativos.
A raíz de ello, México se convirtió en el principal proveedor de petróleo a Cuba, generando preocupaciones en Washington, que ha amenazado con penalizar a países que mantengan ese suministro.
Trump también señaló que la situación en Cuba “no tiene que escalar” y que espera que La Habana “acuda a negociaciones”, tras afirmar que su Gobierno ha comenzado conversaciones con representantes cubanos bajo la presión de su estrategia de restricciones energéticas.

