La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que la ayuda humanitaria a Cuba continúa, al tratarse de una decisión soberana del Estado mexicano y una muestra de solidaridad, pese a las críticas y presiones de Estados Unidos para frenar los envíos de petróleo a la isla.
“La ayuda humanitaria a Cuba, como a otros países, continúa porque es ayuda humanitaria y México siempre ha sido solidario con todo el mundo. Son decisiones soberanas”, sostuvo la mandataria durante su conferencia de prensa diaria desde Ciudad de México.
Sheinbaum explicó que, dentro de ese esquema de apoyo, el Gobierno mexicano determinará si el suministro incluye petróleo, dependiendo de las solicitudes de las autoridades cubanas, y reiteró que se trata de decisiones que corresponden al ámbito soberano del país.
La gobernante respondió así a cuestionamientos sobre un posible freno en el envío de crudo de Petróleos Mexicanos (Pemex) a Cuba, una versión difundida por Bloomberg que no confirmó ni desmintió.
Las declaraciones ocurren luego de que legisladores republicanos de Florida, como Carlos Giménez y María Elvira Salazar, advirtieran sobre posibles consecuencias para México —incluida la revisión del T-MEC— si no se detienen los envíos de petróleo a Cuba, como ya ordenó el presidente estadounidense Donald Trump en el caso de Venezuela.
Sheinbaum insistió en que Pemex realiza los envíos conforme a los contratos vigentes y aclaró que la ayuda humanitaria constituye una vía distinta para el suministro de combustibles. Aunque garantizó la continuidad de esta ayuda, no precisó si las próximas entregas incluirán petróleo.
La mandataria defendió la política de apoyo a la isla caribeña y recordó que, recientemente, Estados Unidos y otros países también enviaron suministros a Cuba.
México se ha consolidado como el principal proveedor de petróleo y derivados a la isla, una situación que ha elevado el costo geopolítico de su relación con Washington, especialmente tras las restricciones al suministro venezolano luego de la captura de Nicolás Maduro en una intervención militar en Caracas a inicios de enero.
A comienzos de ese mes, el buque petrolero Ocean Mariner arribó a la bahía de La Habana con unos 86.000 barriles de combustible procedente de México, según confirmó el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
Con información de EFE

