El número de fallecidos por el accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur de España se elevó a 40 este lunes por la tarde, informaron a EFE fuentes de la investigación.
Desde primera hora de este lunes, las labores de búsqueda de desaparecidos se concentran en los vagones siniestrados del tren de Renfe, con destino a Huelva, que colisionó con los últimos coches descarrilados de un convoy de la compañía italiana Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid y que descarriló.
Hasta ahora se contabilizaban 39 víctimas mortales. El siniestro ha dejado además más de 150 heridos. De ellos, 41 permanecen hospitalizados y 12 están en unidades de cuidados intensivos en hospitales andaluces.
Más de 220 agentes de la Guardia Civil trabajan en la zona, donde buscan evidencias en las vías y áreas aledañas para identificar cadáveres y esclarecer las causas del accidente.
Autoridades investigan las causas del choque
Las autoridades españolas investigan el accidente ocurrido en la provincia de Córdoba, considerado “raro” por el ministro de Transportes, Óscar Puente, y por el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, al tratarse de un tramo recto y renovado recientemente.
De acuerdo con la información oficial, el tren de Iryo, fabricado en 2022, había sido revisado el 15 de enero. El tramo donde ocurrió el accidente fue renovado el pasado mes de mayo.
El accidente ocurrió cuando el tren de Iryo, que transportaba 317 personas, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que circulaba un tren de Renfe Alvia con destino a Huelva, que también descarriló. Los vagones de Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del convoy de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.
La peor parte del choque la sufrieron esos dos primeros vagones del tren de Renfe. Equipos técnicos trabajan para retirar los restos y verificar si hay más víctimas, posibilidad que se teme mientras continúan las labores.
“Vamos a dar con la verdad”, dice Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este lunes, tras visitar el lugar del accidente, que se conocerá lo ocurrido y que se informará “con absoluta transparencia y absoluta claridad” sobre las causas del descarrilamiento y la colisión.
La investigación corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente que abrió el expediente del caso. La CIAF informó de 40 fallecidos y 152 heridos, de los cuales 123 fueron clasificados como leves y 29 como graves.
Un equipo de la CIAF se encuentra en la zona desde la noche del suceso. Sus primeras pesquisas apuntan a que los dos últimos coches del tren Iryo descarrilaron en la entrada de la estación de Adamuz e invadieron la vía paralela, provocando la colisión con el tren Renfe Alvia, que circulaba en sentido contrario.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, afirmó que no se trató de un problema de exceso de velocidad y que sacar conclusiones no será inmediato, al apuntar a un posible problema en vías o trenes y alejar la hipótesis de error humano.
Servicio suspendido y refuerzos de transporte
El accidente provocó la suspensión del servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Ante ello, Renfe y aerolíneas como Iberia y Air Europa reforzaron sus servicios entre el sur y el centro de la península.
Con información de EFE

