El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje ambiguo a un grupo de ejecutivos petroleros estadounidenses aproximadamente un mes antes de la operación militar que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, indicándoles únicamente: “Prepárense”, informó este martes The Wall Street Journal.
De acuerdo con el rotativo, Trump insinuó que se avecinaban “grandes cambios” en Venezuela, aunque no ofreció detalles sobre la intervención militar ni solicitó asesoría a las empresas energéticas sobre su plan para reactivar los campos petroleros del país sudamericano con inversiones multimillonarias.
La información, citada por fuentes familiarizadas con el asunto, sugiere que el petróleo desempeñó un papel relevante en la decisión del mandatario de intervenir en Venezuela. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Trump espera colaborar con compañías energéticas estadounidenses en nuevas oportunidades.
“Vamos a extraer una enorme cantidad de riqueza del subsuelo”, declaró Trump el fin de semana, al señalar que grandes petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura venezolana y generar beneficios económicos.
El plan de la Casa Blanca depende en gran medida de la disposición de empresas como Chevron, la única gran petrolera de Estados Unidos que aún mantiene operaciones en Venezuela, para inyectar capital en el sector energético del país.
Venezuela cuenta con reservas estimadas de unos 300.000 millones de barriles de crudo, las mayores del mundo, aunque su producción actual ronda los 900.000 barriles diarios, menos del 1 % del consumo global. Tras conocerse los planes, las acciones de Chevron subieron cerca del 5 %, mientras que Exxon Mobil y ConocoPhillips también registraron alzas en Wall Street.
No obstante, el WSJ indicó que fuentes cercanas a Chevron señalaron que, por ahora, la compañía no tiene planes de aumentar su gasto ni de incrementar significativamente su producción en Venezuela.

