El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró este sábado que el controvertido plan de paz que su Administración ha planteado para poner fin a la guerra en Ucrania no es su “última oferta” para Kiev, a quien ha dado de ultimátum hasta el 27 de noviembre para aceptar la propuesta.
“No, no es mi última oferta”, afirmó hoy Trump al ser preguntado por medios en el exterior de la Casa Blanca sobre si el polémico plan de 28 puntos para la paz en Ucrania es su propuesta final para el Gobierno de Volodímir Zelenski, que considera que la hoja de ruta le es desfavorable en varios aspectos.
“Nos gustaría alcanzar la paz. Debería haber sucedido hace tiempo. La guerra entre Rusia y Ucrania no debería de haber sucedido. Si yo hubiera sido presidente nunca habría sucedido. Estamos intentando ponerle fin. De una manera o de otra tenemos que ponerle fin”, añadió el presidente estadounidense antes de poner rumbo a la cercana base aérea Andrews, donde tiene previsto visitar su campo de golf.
A su vez, al ser preguntado sobre qué pasará si Zelenski rechaza su oferta, Trump replicó: “Entonces podrá seguir luchando con todo su corazón”.
Marco Rubio viaja a Ginebra para conversar sobre plan de paz
Las palabras del republicano llegan después de conocerse que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el enviado especial de Trump para misiones de paz, Steve Witkoff, estarán el domingo en Ginebra para conversar sobre el plan de paz con una delegación ucraniana.
Rubio y Witkoff se unirán a secretario del Ejército de EE.UU., Dan Driscoll, que ya aterrizó hoy sábado en la ciudad suiza, donde se espera que también hagan acto de presencia el domingo representantes de los principales países europeos para hablar sobre la hoja de ruta propuesta por la Casa Blanca, la cual muchos consideran que favorece los intereses de Moscú.
Entre los puntos del plan más desfavorables a Kiev destacan la exigencia de que reduzca los efectivos de su Ejército y la de que retire a sus tropas de todo el territorio de la región del Donbás que sigue bajo su control.
Zelenski espera apoyo interno y europeo para afrontar la presión de Trump
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, espera un mayor apoyo de sus socios europeos y consenso dentro de Ucrania en un momento en el que enfrenta una fuerte presión de Washington para aceptar un desfavorable acuerdo de paz con Rusia.
Zelenski, quien, según el presidente estadounidense, Donald Trump, “no tiene cartas” en el campo de batalla, es visto como debilitado tras un escándalo de corrupción que involucró a varios ministros y llevó a exigencias de cambios en su oficina.
Muchos en Ucrania siguen siendo críticos de la gestión de Zelenski respecto al escándalo, así como de su incapacidad para resolver algunos de los desafíos de larga duración que socavan la defensa del país.
Sin embargo, la mayoría probablemente atienda su llamamiento a “la unidad” a la hora de apoyar al presidente, cuyo equipo emprende mañana en Ginebra un nuevo intento de suavizar las condiciones que el plan estadounidense busca imponer.
Mientras algunos ucranianos, exhaustos por cuatro años de invasión, ven incluso “una mala paz” como preferible, muchos creen que aceptar las condiciones estadounidenses significaría una “rendición” y dejaría a Ucrania indefensa ante una probable nueva agresión rusa en el futuro.
“Mejor un invierno duro que la pérdida de soberanía”, escribió Max Kolesnikov, veterano del Ejército ucraniano que pasó un año en cautiverio ruso, en referencia a la frase que pronunció Zelenski el viernes,
Ucrania, dijo el mandatario, tiene una elección complicada que hacer, “perder la dignidad o arriesgarse a perder a un aliado clave”, EE.UU., o “aceptar 28 puntos difíciles o un invierno extremadamente complicado” mientras Rusia continúa avanzando gradualmente en el frente y persisten los cortes masivos de energía debido a los ataques rusos.
“Mejor una pérdida total del apoyo estadounidense que entregar 6.000 kilómetros cuadrados y varios cientos de miles de personas del Donbás sin luchar. Mejor continuar la resistencia que abrir la vía a una ocupación total dentro de un par de años por la ilusión de la paz”, argumentó Kolesnikov en X.
Se refirió al punto del plan de Trump que contempla la cesión del Donbás, en el este, a Rusia y la congelación del frente actual en las regiones sureñas de Zaporiyia y Jersón, así como el reconocimiento oficial de la ocupada península de Crimea como rusa de facto.
Una elección difícil
Según las últimas encuestas, la mayoría de los ucranianos considera que congelar el combate a lo largo de la línea del frente actual, así como garantías de seguridad fiables contra nuevas agresiones, debe ser la base de cualquier negociación.
Al mismo tiempo, la situación en el frente se percibe como deteriorada, en medio de un aumento de deserciones y un apoyo exterior inferior al esperado.
Aunque EE.UU. ha reducido su apoyo militar bajo Trump, disminuyendo su influencia sobre Ucrania, la inteligencia militar que proporciona sigue siendo vital para los ataques ucranianos contra la retaguardia rusa.
Esto da al presidente ruso, Vladímir Putin, motivos válidos para creer que Ucrania se enfrentará a condiciones aún peores si rechaza ahora el plan, escribió Dmitró Kuleba, exministro ucraniano de Exteriores.
La elección que enfrenta Ucrania es “luchar por al menos algunos cambios en el plan y luego aceptar su versión final” o “seguir resistiendo” con la esperanza de que las circunstancias cambien y que más armas y sanciones alteren eventualmente el equilibrio, señaló.
El papel de Europa
En preparación para las consultas en Ginebra, Zelenski ha vuelto a recurrir al apoyo de los socios europeos, más Canadá y Japón, que afirmaron en un comunicado conjunto el sábado que el plan necesita ajustes.
En paralelo a la protección que ya han prestado en varias ocasiones los líderes europeos a Zelenski ante la presión de Washington, que quiere una respuesta de Kiev ya para el próximo jueves, el papel de Europa en el sostenimiento de la defensa ucraniana también ha ido creciendo.
Sin embargo, también existe frustración en Ucrania por lo que se percibe como la incapacidad de tomar decisiones rápidas en la Unión Europea (UE), que no consigue aprobar un préstamo financiado con los activos rusos congelados incluso a pesar del temor a tener que enfrentarse sola a Moscú si EE.UU. se retira y Ucrania cae bajo control ruso.
Estos fondos, argumenta Mikola Bielieskov, del Instituto Ucraniano de Estudios Estratégicos, podrían “estabilizar la situación y convertirse en un contraargumento al plan estadounidense”.
Y si la UE bloqueara el paso de petroleros rusos por el mar Báltico y los estrechos daneses, fundamentales para las exportaciones de Moscú, podría imponer condiciones a Rusia en lugar de limitarse a reaccionar a sus acciones, dijo por su parte afirmó a EFE Andrí Klimenko, del Instituto de Investigación del Mar Negro.
Los 28 puntos del plan de paz de Trump para Ucrania
- Confirmación de la soberanía de Ucrania.
- Acuerdo global de no agresión entre Rusia, Ucrania y Europa.
- Rusia no invadirá países vecinos y la OTAN no se expandirá más.
- Diálogo mediado por EE.UU. entre Rusia y la OTAN para garantizar seguridad y desescalada.
- Garantías de seguridad fiables para Ucrania.
- Reducción del ejército ucraniano a 600,000 efectivos.
- Ucrania consagrará en su Constitución que no se unirá a la OTAN; la OTAN lo ratificará en sus estatutos.
- Prohibición de despliegue de tropas de la OTAN en Ucrania.
- Aviones de combate europeos estacionados en Polonia.
- EE.UU. recibirá compensación por las garantías; condiciones estrictas si alguna parte incumple.
- Acceso preferencial de Ucrania al mercado europeo y posibilidad de adhesión a la UE.
- Paquete global de reconstrucción para Ucrania (infraestructura, energía, tecnología, minería).
- Reintegración económica de Rusia (levantamiento gradual de sanciones, regreso al G8, acuerdos energéticos).
- Uso de activos rusos congelados para financiar reconstrucción en Ucrania (200,000 millones USD).
- Creación de un grupo de trabajo EE.UU.–Rusia–Ucrania para supervisar el acuerdo.
- Rusia adoptará legalmente una política de no agresión hacia Europa y Ucrania.
- Extensión de tratados nucleares (START, TNP).
- Ucrania seguirá siendo Estado no nuclear.
- Central nuclear de Zaporiyia bajo supervisión del OIEA; energía repartida entre Rusia y Ucrania.
- Programas educativos para fomentar tolerancia y eliminar ideologías extremistas.
- Reconocimiento territorial: Crimea, Lugansk y Donetsk como rusos; Jersón y Zaporiyia congeladas en línea de contacto.
- Prohibición de uso de la fuerza para cambiar fronteras.
- Libre uso del río Dniéper.
- Comité humanitario para intercambio de prisioneros y atención a víctimas.
- Elecciones en Ucrania en 100 días tras la firma del acuerdo.
- Amnistía general para implicados en el conflicto.
- Creación de un Consejo de Paz liderado por EE.UU.
- Alto al fuego inmediato tras la firma del pacto.
Este plan ha generado críticas por las concesiones exigidas a Kiev, como la renuncia a Crimea y regiones del Donbás, y la limitación militar. Además, incluye incentivos económicos y garantías de seguridad bajo supervisión internacional.

